domingo, 3 de junio de 2018

'PLAYGROUND'. De repente, el horror



CRÍTICA DE CINE

'Playground' (Bartosz M. Kowalski. Polonia, 2016. 82 minutos)

Otro trabajo sin concesiones, tan distante y frío como pertubador, el que se filtra en las pantallas españolas procedente de Polonia. La colisión con el iceberg emocional que es ‘Playground’ llega a diez minutos de su cierre. La cámara se aleja y se expone como testigo mudo de la atrocidad. La lejanía no disminuye tal efecto, una agonía que en absoluto desencaja con lo expuesto anteriormente. Es ese trallazo inacabable la ficha del puzle que nadie hubiera querido completar y a la que llevaba directa Bartosz M. Kowalski. En su primera película, el director polaco explora la esencia del mal y su banalidad, conectando con directores como Gus Van Sant y su ‘Elephant’  o la chilena ‘El niño de barro’ de Jorge Algora. ‘Playground’ es milimétrica en su exigua duración, su maquinaria exigía precisión y lo consigue. La tragedia se intuye pero no llega y la inquietud se recrudece. Una vez que parece que todo se ha estabilizado en ese surtido de historias cruzadas con bullying como tema principal, aparece el hachazo moral. No se le puede acusar de efectista a su director y guionista, puesto que la historia apenas se aleja de un suceso real que conmocionó hace ya unos años a la sociedad inglesa. Kowalski lo lleva a su terreno, y deja traslucir en ese cambio geográfico el peso que la tradición todavía mantiene en el sistema educativo polaco o esos silencios que enquistan el devenir de tantas familias. Solo se le puede reprobar que se salga del código fijado en ese slow motion recriminatorio a la pareja de chavales. Esa pasarela de miradas de reprobación parece querer ejercer de contrapeso al entorno familiar de los jóvenes y exculpar a la sociedad, una simbología que no llega a funcionar por su obviedad y la simpleza en la ejecución. Un exceso que no interrumpe el desaliento que produce como resultado esta ‘Playground’, fiada a un horror al que todavía muchos se niegan a reconocer.

RAFAEL GONZÁLEZ TEJEL

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