domingo, 11 de noviembre de 2012

'EN LA CASA'. El chico de la última fila


CRÍTICA DE CINE

'En la casa' (François Ozon. Francia, 2012. 95 minutos)

Resulta gratificante poder contemplar como Francois Ozon se mueve de un género a otro sin que su cine se resienta. Es admirable comprobar las inquietudes de un director que continuamente deja su impronta en guiones originales o en adaptaciones. En esta ocasión, adapta la obra del dramaturgo español, Juan Mayorga, ´El chico de la última fila´ y lo hace con respeto al texto original, pero al igual que la obra, la película decae en toda su segunda parte y se diluye hasta no encontrar un buen final o en personajes que quedan descibujados en ninguna parte – como lo que sucede con el amigo del protagonista-.

El juego de realidad-ficción-creación es apabullante. El dúo protagonista interpretado por  Ernst Umhauer en el rol de alumno y Fabrice Luchini como su profesor y “maestro”, ofrece una complicidad sincera. La obsesión por la creación, la envidia por lo que uno pudo haber sido, el poder de la narración , la atracción por contemplar al otro, el descuido de las relaciones… todo lo engloba Mayorga en un texto que ofrece ya desde su creación elementos visuales y que Ozon los ha sabido conservar sin querer estar por encima del dramaturgo. Los trucos que ofrece no resultan impostados, todo entra en lo establecido con el pacto de ficción que se ofrece desde el origen de la situación.

Ese chico de la última fila que se adentra en la rutina de un compañero de clase por una especie de fervor que profesa hacia su madre  –interpretada por la siempre morbosa Emmanuelle Seigner- es capaz de conseguir poner varias vidas patas arriba mediante esas redacciones que entrega a su profesor –resultan muy divertidos los giros de Kristin Scott Thomas como mujer del profesor y parte integrante de la curiosidad suscitada por el relato-. La creación de su rutina en la familia del compañero abre heridas que sólo tendrán su curación en la escritura, pero a la vez, ésta será la culpable de todo. ¿Hasta qué punto merece la pena la escritura?

La fotografía es un tanto irregular, no aporta grandes cosas que vayan más allá de una funcionalidad que se queda en eso. La propia historia posee muchos registros que no son aprovechados en sus planteamientos de iluminación. Hecho contrario a la música que si consigue un tempo muy interesante en numerosas escenas en las que reina la incertidumbre.

Sin llegar a la altura de otras películas de Ozon –como ´El tiempo que queda´-, ´En la casa´, es efectiva y evidentemente en España se ha reconocido porque está realizada por un extranjero. Una nueva vez, se valora lo creado en España al ser realizado fuera. Esta herida quizá alguna vez cicatrice, mientras eso llegue, habrá que seguir disfrutando del cine de Francois Ozon.

IVÁN CERDÁN BERMÚDEZ

No hay comentarios:

Publicar un comentario