'EL DÍA MENOS PENSADO'. Ciclismo, nada más


CRÍTICA DE SERIE

'El día menos pensado' (José Larraza, Marc Pons. España, 2020)

Ciclismo desde dentro, entre el sillín, el coche del director deportivo y el autobús del equipo. Pocos documentales han revelado ese perfil tridimensional de un deporte apasionante como pocos, fiado a las capacidades únicas del deportista y al que solo restó toneladas de legitimidad la acumulación de casos de dopaje o sucedáneos. Ese aspecto insidioso tocó cumbre bajo el reinado de la EPO, alejó a público general y dejó tras ese filtro a aficionados que, a pesar del escepticismo, siguen enganchados a un deporte dado al esfuerzo, la leyenda y las gestas. ‘El día menos pensado’ se modula en voz baja. Corre el telón y pone la mirada en las bambalinas más que en la escena, y sorprende por la naturalidad con la que los protagonistas se sitúan delante de la cámara, se expresan y actúan hasta casi hacer que se pierda la idea de estar siendo grabados. 

La elección de poner el punto de mira al Movistar ha sido idónea, porque pocos equipos a lo largo de los últimos años han dado tanto material tanto deportivo como fuera de las carreras como el español, heredero de una larga tradición de formaciones de talante ganador del ciclismo internacional, superviviente en tiempos de máxima quiebra presupuestaria. El 2019 contaba además con una de las plantillas más potentes que se le recuerdan, ese denominado tridente formado por Nairo Quintana, Alejandro Valverde y Mikel Landa. Las heridas del turbulento año anterior todavía estaban sin cicatrizar, y probablemente ya no lo hagan nunca, y es algo que se advierte en sus conductas y traspasa la pantalla. ‘El día menos pensado’ adquiere así tintes shakesperianos sin que la tragedia haga aviso de asomar ni se la espere. 

Al colombiano se le nota desconectado, con la mente ya puesta desde el inicio en otros retos, aunque no pierde la cortesía ni la estampa competitiva del escalador colombiano de época a lo Lucho Herrera o Fabio Parra, con nostalgia de aquello que fue como los triunfos en etapas importantes de Tour y Vuelta. La relación con el resto del equipo parece rota y se refleja en las cenas de equipo o en la apatía que transmite en las reuniones colectivas previas a la etapa. La tensión se masca con Mikel Landa, aunque la corrección se sitúa por encima. El corredor vasco aparece en todo momento circunspecto, resignado a las circunstancias que sean que han determinado que haya alcanzado la madurez como ciclista sin que las expectativas puestas, por elevadas que parecieran, hayan sido cumplidas.  Contagia abatimiento y su salida del equipo, como la de Nairo, quizá sea el mejor epílogo para el inicio de nuevos objetivos, un reseteo de actitud. El tercer vértice es Alejandro Valverde, vestido ya de arcoíris como culmen de su longeva carrera. Se le ve distante, como que ya ha cumplido objetivo y el maillot no es que pese, es que ha tocado techo y ya está saciado. Es otro protagonista, pero a ese nivel más ausente que otros. 

Si ‘El día menos pensado’ es de los mejores documentales es por el carácter coral que alcanza por el relieve que adquieren los secundarios, desde los que tenían la presencia confirmada, como el hasta un punto enigmático corredor ecuatoriano Richard Carapaz, ganador sorpresa del Giro, o Eusebio Unzue, casi una deidad estática que decide en segundo plano, hasta los inesperados, ese dúo de directores compuesto por José Luis Arrieta y Txente García Costa, ex gregarios de nivel de Miguel Induráin. En el ejercicio de responsabilidad y el arrepentimiento del primero y la espontaneidad del segundo se define un equipo técnico que, críticas externas abundantes al margen, viven y sienten lo que pasa en carrera y fuera sin ningún tipo de duda. Tampoco falta ese otro técnico, Pablo Lastras que parece confundir sinceridad con una franqueza excesiva desde el lado de los modales o el futuro todavía por madurar que representa el ciclista Marc Soler. 

Seis capítulos de apenas media hora, Giro, Vuelta y Tour y alguna clásica, se configuran escasos para tal caudal de información e interés. La brevedad es uno de los defectos de la producción, faltan más etapas e incluso algo de contexto que darían más relieve a lo expuesto, aunque ya sería un trabajo de otra magnitud y de objetivos diferentes. El documental se queda en una vuelta de seis días y no en la gran ronda que podía haber sido. ‘El día menos pensado’ explora otros territorios lejos del retrato individualista, hagiográfico o relativos al dopaje o redención de la mayoría de documentales centrados en el ciclismo. Hay historias interesantes, como las plasmadas en Informe Robinson aunque de un alcance más generalista, y otras como aquella que, aunque desconocida en España, se configura como uno de los principales referentes. Se trata del holandés ‘Clean spirit’, centrado en el Tour de Francia 2013 de dos ciclistas del equipo Argos. ‘El día menos pensado’ se topa con un material más interesante y se singulariza por mostrar desde dentro los entresijos de un equipo que no es uno más, sino el que mejor puede exponer el carácter dramático de un deporte como el ciclismo. 

RAFAEL GONZÁLEZ

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